You don’t need empathy to support a depressed person

karenwriteshere

When a friend was hospitalized for appendicitis, people flocked to visit him at the hospital. When I was clinically depressed, some who knew it avoided me like the plague. But I completely understand — it’s natural for us to be afraid of the unfamiliar, including unfamiliar illnesses. And when it comes to depression, people are wary not because they are afraid it might be contagious (hey, many don’t even recognize it as an illness!), but because they are afraid of saying the “wrong” thing.

A friend once apologized to me, “I’m sorry I haven’t been reaching out to you or being there for you. I’m not like J — I wish I were, but I’m not. But know that I’ve been praying for you, okay?”

At the time, I smiled and told him not to worry about it. I read between the lines and I read his facial expressions — I…

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jcpotenziani1954

November 30, 2014

Quien se va quiere volver.
Quien se queda no ve la hora de irse.
Se vive con el susto de que en cualquier momento te van a robar, a secuestrar o incluso a darte muerte por razones muchas veces banales. La vida no vale nada para el delincuente.
Una estilográfica MontBlank garantiza al ladrón 2 a 3 sueldos mínimos. Suficiente para llevar comida a su mujer de turno y a sus hijos, medio abandonados.
Calles destrozadas, instalaciones eléctricas deficientes, ya que el soberano, como los llamaba ‘El Gran Ofensor Nacional’ se roba todo…. Desde los moldes de separación de las avenidas, las barreras metálicas de protección, hasta el cableado telefónico, eléctrico y luces de todo tipo. No funciona nada que sea mantenido por el gobierno. Más bien todo lo contrario. Estructura que toma el gobierno la aniquila, sea un Hotel 5 estrellas, un Aeropuerto Internacional o un Centro Comercial de gran valía. Todo lo vuelven basura.
En un discurso obsoleto, anacrónico y carente de substancia, convencen a un Pueblo ignorante que están haciendo lo correcto… Y aquellos se lo creen.
Cuantas veces los demagogos de turno, han usado la frase ‘ El Pueblo siempre tiene la razón’ y solo hay que leer un poco de historia del hombre, para saber que casi nunca tiene la razón. Sus reacciones emocionales carecen de lógica, dandole al gobernante de turno, apoyo, que lo que hace con el es seguir hundiendo al país de una manera irreversible.
Venezuela se ha chabacanizado, vulgarizado. Esta mas sucia que nunca. Se ha perdido el respeto y la decencia. Esta mas ingobernable que nunca, pero…
Este desorden, este desastre y este desmadre, es mucho más sincero y real que cualquiera de los gobiernos europeos y americanos, donde se vive, por decir así, sin calor humano, sin transmisión de ningún tipo de sentimentalismo genuino, en una soledad asfixiante. Nadie sabe como se llama el que te vende libros, ni CD de música, ni mucho menos tu vecino. Ni el panadero, ni el fontanero, ni el electricista, ni el carnicero.
Los hijos no cuidan a sus padres. La Sociedad es de altura, pero por eso se cae a cada momento. La sociedad no es méritocratica. El clientelismo político destroza la vida y el progreso del país. Los robos y estafas los hacen los de cuello blanco y nunca son enjuiciados.
Mi país, Venezuela es con todo lo malo, mas genuino, mas autentico y con calor humano. El venezolano es bueno, noble y cariñoso, a pesar del intento herculeo de los analfabetas funcionales que nos gobiernan, de separar al país y crear bandos excluyentes. No lo podrán lograr jamás. Tomen un taxi y hablen con el taxista para que vean a un ser humano trabajador y cansado de la manipulación política de un puñado de incapaces que no logran nada positivo de su gestión.
Si las autoridades querían quedar en la Historia, ya lo lograron. Quedaran como la pandilla de ineptos mas grande que ha tenido Venezuela y los que han logrado ‘quebrar’ a un país, destrozar el agro, la actividad ganadera, la actividad lechera, la grande y mediana industria, la inversión nacional y extranjera, la construcción y han acabado con los Hospitales y han ocasionado la fuga de más de 9.000 médicos venezolanos bien preparados.
Aún así, no cambio a Venezuela, por ningún país del mundo. Tiene un alma que es unitaria, poderosa y generosa y que no se rinde ni siquiera ante unos vándalos que han vendido la nación a los cubanos y a los chinos,
Que Dios nos proteja!

Dr. Julio Cesar Potenziani Bigelli